
Primero: comienza con una acción: guelaguetza entre los artesanos y yo(un trueque): ellos me dan 300 alebrijes y yo un retrato familiar de 2m x 90 cm(el artesano me pide que le construya su existencia cuando normalmente los artesanos son anónimos), en este caso firman sus piezas. Segundo: Son restos artesanales (y no industriales), rompo estos objetos que son memoria codificada; en la forma de tallar, en la manera de policromar, son objetos guardados en la buhardilla. Tercero: Rompo estas piezas y las ensamblo en partes para construir un "espacio" antropométrico en donde puede entrar un individuo y se enfrenta a esta "red" de códigos que se yerguen como una cabaña mítica (un hogar). Es decir, aquél que está de paso encuentra un anclaje, pero...cuarto: No se ve con la luz de un reflector, o bombilla, se ve tanto con esta como con luz negra (ultravioleta). Quinto: la pieza está enclavada en el centro de unos módulos angulares que hacia la pieza tienen espejo (paredes espejadas). Quinto: todo esto en un espacio oscuro de 3 metros de alto, y 9m x 9m.Sexto: La experiencia es individual. Séptimo: cuando entre a la sala entre los paneles se filtra la luz "normal" del centro donde está la pieza, al asomarte ves en el reflejo la pieza iluminada por luz blanca, blanquísima. Octavo: cuando se acerca a ver la pieza real se activa un sensor y apaga esta luz y enciende a la vez los tubos fluorescentes de luz negra que están instaladas en la pieza. Noveno: en las zonas que han quedado abiertas las piezas, serradas, cortadas, he pintado de blanco y encima con un pincel una retícula de manos pintando, tallando, la mano de los artesanos haciendo diversas cosas referidas a los alebrijes, estos dibujos con pintura fosforescente. Décimo: La luz negra activa la pintura fosforescente y "se ve lo invisible".