sábado, 7 de enero de 2012

Lienzo Carnaza

MEAT making of III, correspondence with ADVENTUM


MEAT scrap

Después de muchos meses de investigación y puesta en escena de innumerables Elogios a la Espalda y tras considerar la pintura como pretexto de la experiencia pictórica. Cuelgo este pequeño fragmento de vídeo en el que el lienzo vibra y me pregunto mientras lo hace sobre estas "ondas" que enigmatizan la imagen, superficie vibrátil y desgarro consumido. La carne pintura, MEAT según Francis Bacon; no es carne fresca y desgarrada como una herida. La carne corrupta, es una carne gris que en su sobriedad no es nutricia de otra carne, nuestra carne mirada. Se presenta como vestigio tramado, pintado como trama, como "tachadura" casi negación del real en la pincelada cruzada sedimentada en el lienzo.

Al ver este lienzo, y estar ante un espejo gracias al vídeo que me acompaña, puedo sentirme dislocado en una acción pasada y reflexiono sobre mi estado de trance, o de trenza enfrentado al público, mejor dicho "espaldado" a ellos, y en un movimiento necesario me intituyo como un tic que revisa a sus visualizadores, al espectador. Revisar es volver a ver, volver a ver al vidente que no lo es tanto.Revisar es dudar de la primera mirada para tener la certidumbre de que aquello antes visto es eso que se recuerda, que no es mera ficción. Me imagino corriendo, escapando de algo amenazante que me persigue y de vez en cuando giro la cabeza para este revisar y comprobar que aun no me alcanzan, es un poco "con la muerte en los talones", un casi pisar mi libertad amenazada.

La videncia es relativa cuando lo que ves es el frente, me veían a mí representándolos a ellos; ellos que responden a lo representado, al apuntamiento que sobre la trama voy urdiendo. Un gesto apresurado "atrapa" a un espectador que revisa su portátil, en una milésima de segundo los espectadores buscan a ese "apuntado" por el lienzo, por el punctum que construyo con la pintura. La observada cierra el portátil y es desvelada, descubierta in fraganti parece sonrojarse ante la videncia de "lo incorrecto" en su papel de espectadora.

El lienzo como superficie aveces es red que atrapa las miradas, como la araña atrapa a sus presas. Aveces soy yo el que se atrapa, y arrobado en el público hago del lienzo mi hogar, mi trampa. La instantaneidad de ese click de lo sugerido con una mancha es suficiente para reaccionar con nuestra sospecha sobre lo apuntado. El vídeo sin embargo construye la totalidad de la imagen luego de un proceso de edición en el que la elección es "a posteriori" de la experiencia documentada. Mi elección se corresponde a mi señalamiento, a la construcción de la señal que instaura un tiempo en la pintura, menos precisa con la imagen-luz, más eficiente en la sugerencia que apunta y señala.

En ese proceso la superficie vibrátil del lienzo es anzuelo y mi pìntura "carne sospecha" de algo vivo, aquello vivo que es insustituible pero sí señalable, construible en el tiempo- pensamiento que se escapa de cualquier linealidad de lo temporal, actúa como "mojón" como señal o punctum dialogando en contrapunto en la arquitectura del sonido construido por David Torrico.


Madrid, octubre 2011

Cámara: Víctor López.
Correspondencia con: David Torrico (Música: Elogio a la Espalda)